Liposucción o Lipoescultura

La liposucción o lipoescultura es un procedimiento quirúrgico que se emplea, cuando no hay contraindicación, para eliminar los depósitos de grasa localizada en distintas partes del cuerpo

¿En qué casos es adecuado practicar una liposucción? 

Esta técnica, utilizada con éxito cuando la indicación y la técnica son las adecuadas, de ningún modo constituye un tratamiento de la obesidad, ni tampoco un sustituto a un programa nutricional de pérdida de peso y reeducación alimenticia, ni tampoco para estabilizar el peso. De hecho, en estos casos no debería realizarse. Sin embargo, es un excelente tratamiento de los cúmulos de grasa que no desaparecen ni con la dieta ni con el ejercicio para personas sin sobrepeso importante, siempre y cuando tengan una adecuada higiene de hábitos.

¿Qué debe valorarse antes de la cirugía?

En la primera visita debe realizarse una historia clínica exhaustiva (estilo de vida, enfermedades, medicaciones, alergias, etc.), para descartar contraindicaciones o precauciones especiales que deban adoptarse y para valorar si es posible llevarla a cabo con la máxima seguridad. Además se realiza una detallada exploración y medición de las zonas a tratar y también del estado de la piel. Es un estudio imprescindible porque, a veces, cuando existe una gran flacidez o descolgamiento de la piel, sólo con la liposucción no se puede conseguir un buen resultado y es necesario combinarla con otros procedimientos, como por ejemplo, con una abdominoplastia o con estiramiento de la piel del abdomen.

¿Cuánto puede durar la operación? 

La duración de la intervención varía en función de la cantidad y las zonas a tratar, pero oscila entre 1 y 2 horas aproximadamente.

¿Cómo es el proceso tras la intervención?

Al acabar, en el mismo quirófano se coloca una faja para controlar la inflamación y minimizar el riesgo de amoratamiento. Además, así se ayuda a la piel a amoldarse al nuevo contorno. Es necesario llevar la faja aproximadamente durante un mes. La/el paciente no deberá realizar actividades intensas durante 2 a 4 semanas, ni exponer las zonas intervenidas al sol. La incorporación a la actividad laboral puede ser casi inmediata, o tras 1 ó 2 semanas, en función de la extensión de la liposucción y el tipo de trabajo.

¿Cuándo se aprecian los resultados? 

El resultado definitivo se obtiene transcurridos unos meses, aunque al mes el cambio en la silueta empieza a ser muy perceptible.

¿Existen riesgos en la liposucción?

Como cualquier otro procedimiento quirúrgico, esta intervención puede presentar los riesgos comunes a cualquiera de ellas, como la infección o el sangrado, y jamás deberían aparecer complicaciones graves, que son extremadamente infrecuentes, y en general asociadas a un exceso de extracción de grasa, y al hecho de haber sido realizadas por profesionales no cualificados y/o en centros no autorizados ni equipados adecuadamente. Con una adecuada técnica e indicación resultan muy infrecuentes los resultados no satisfactorios, tales como ondulaciones en la piel de las áreas tratadas, cambios en su pigmentación o asimetrías, que pueden exigir otros tratamientos posteriores de diferente índole. 

Rinoplastía

Una rinoplastia es una intervención de tipo quirúrgico que se lleva a cabo con la intención de corregir ciertos defectos de la nariz. Se trata de una de las cirugías estéticas más habituales.

Cuando la operación apunta a resolver cuestiones funcionales, se la denomina septoplastia. Hay ciertas intervenciones que combinan ambos aspectos (estéticos y funcionales) y que reciben el nombre de rinoplastia funcional o septorrinoplastia.

Antes de efectuar una rinoplastia, el cirujano debe realizar un análisis prequirúrgico y conversar con el paciente para conocer cuáles son sus pretensiones. Una vez analizadas las posibilidades, ambos (cirujano y paciente) deben consensuar cómo se desarrollará la intervención. El cirujano también tiene la obligación de explicar al paciente los efectos de la rinoplastia e informarlo respecto las características de la etapa posterior a la operación. Entre las posibles complicaciones de estas cirugías, aparecen las infecciones, el sangrado posoperatorio y la obstrucción nasal

La rinoplastia en sí misma puede llevarse a cabo de distintas maneras, que determinará el cirujano de acuerdo al paciente y a su propia experiencia.

Abdominoplastía

¿Qué es la abdominoplastia?

La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico mayor cuya finalidad es extirpar el exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen y reforzar la musculatura de la pared abdominal. Este procedimiento puede reducir drásticamente el aspecto abombado del abdomen A cambio, deja una cicatriz permanente que, dependiendo de la extensión del problema original y de la cirugía requerida para corregirlo, puede ser más o menos larga.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una abdominoplastia?

Los candidatos ideales para someterse a una abdominoplastia son aquellas mujeres u hombres que tienen una silueta relativamente buena pero que están preocupados por la acumulación de grasa o por el exceso de piel en el abdomen y que no mejora a pesar de la dieta o el ejercicio físico. Esta cirugía es especialmente útil en mujeres que han tenido varios embarazos, tras los cuales la piel y músculos abdominales se han relajado y no han recuperado su tono inicial. También puede mejor la pérdida de elasticidad de la piel en gente mayor, situación frecuentemente asociada a una obesidad moderada. Aquellos pacientes que deban perder mucho peso deben posponer la cirugía, al igual que las pacientes que pretendan tener futuros embarazos, ya que durante la cirugía se tensan los músculos verticales del abdomen y pueden volver a relajarse en el transcurso de éste. Si existen cicatrices previas en el abdomen, esta cirugía puede estar contraindicada o las cicatrices pueden cambiar de posición. En otros casos, esta cirugía consigue eliminarlas.

Mastopexia

La mastopexia es la operación de cirugía estética del pecho caído, cuando la piel de las mamas cede por razones de peso o distensión de la piel (edad, embarazo, volumen) se produce una caída excesiva de los senos a la que se llama ptosis.

Es muy común que las mamas pierdan la firmeza y estén caídas. esa zona incluído el escote no se aguanta más que con la propia piel. No hay huesos que la sostengan.

La piel sobrante se retira y se reposiciona la areola y el pezón en ocasiones la cicatriz puede ser  periareolar, vertical, en T invertida o en forma de ancla.

Reducción Mamaria

Las mujeres con senos muy grandes, pueden padecer diversos problemas médicos como dolor en espalda y cuello e irritación de la piel, deformaciones óseas y problemas respiratorios, los tirantes de los brasieres pueden dejar marcas en los hombros. La reducción de senos, esta diseñada para estas mujeres. Este procedimiento consiste en retirar grasa, tejido glandular y piel de los senos, haciéndolos más pequeños, ligeros y firmes. Pueden también reducir el tamaño de la areola (la piel más oscura que rodea al pezón). El objetivo es dar mejor forma a los senos y reducirlos en proporción al resto del cuerpo.

En la mayoría de los casos la reducción de senos no se practica hasta que los senos están completamente desarrollados; aunque puede hacerse antes, si es que la incomodidad es demasiada. Las mejores candidatas son aquellas lo suficientemente maduras para entender el procedimiento y tener expectativas realistas de los resultados que obtendrán.

Aumento de Volumen

Con la cirugía de aumento de mamas usted desea obtener una silueta atractiva y adecuada a sus preferencias. Por eso es tan importante informarse muy bien. La información que usted obtenga debe ser detallada sobre el modo en que se realizará el aumento mamario, sobre los implantes de mama, tipos y formas, y sobre el uso que hace de ellos su cirujano para crear una nueva silueta.

Los implantes se colocan debajo del tejido mamario (subglandularmente) o debajo del músculo pectoral mayor (subpectoralmente). La incisión para la inserción suele hacerse en el pliegue de la piel debajo de la mama, alrededor de la areola (la zona que rodea al pezón).

Cirugía de los párpados

La cirugía de los párpados, técnicamente conocida como blefaroplastia, es un procedimiento para extraer la grasa y el exceso de piel y músculo de los párpados superiores e inferiores. La blefaroplastia puede corregir la caída de los párpados superiores y las bolsas de los inferiores, características que hacen que parezcamos mayores y más cansados de lo que somos y que, en algunos casos, pueden interferir con la visión. Sin embargo, la blefaroplastia no elimina las “patas de gallo” u otras arrugas ni la caída de las cejas. Puede realizarse de manera aislada o junto a otras cirugías estéticas de la cara, como el lifting cervicofacial o el lifting frontal.